Las pruebas rápidas de antibióticos en leche son herramientas de detección rápida, desarrolladas para garantizar la seguridad de la leche. Basadas en principios específicos de reacción inmunitaria, utilizan anticuerpos altamente específicos para unirse a las moléculas de antibióticos en la leche y determinar los niveles de residuos de antibióticos mediante cambios de color intuitivos o visualizaciones de señales. Las cubiertas exteriores de las tiras reactivas o kits de reactivos están hechas de materiales plásticos impermeables y resistentes a la contaminación, y los reactivos internos cuentan con un tratamiento especial para una alta estabilidad. Sus ventajas incluyen una rápida velocidad de detección con resultados disponibles en poco tiempo, un funcionamiento sencillo sin necesidad de instrumentos complejos ni formación profesional, y una alta sensibilidad para detectar concentraciones extremadamente bajas de residuos de antibióticos. Se utilizan ampliamente en granjas lecheras para el análisis rápido de cada lote de leche y evitar que entre en el mercado leche con exceso de antibióticos; en empresas procesadoras de lácteos como un importante medio para la aceptación de leche cruda y garantizar la seguridad de la materia prima; y en las inspecciones de muestreo de las autoridades reguladoras para determinar rápidamente si los residuos de antibióticos en la leche cumplen con la normativa.